Diferencia entre grietas y fisuras de nuestra vivienda

Ya hemos realizado varias reformas integrales de clientes que han comprado una casa amtigua para rehabilitarla y dejar la vivienda como nueva, además, de al gusto del futuro ocupante. El paso del tiempo se puede reflejar de muchas formas en un edificio, y una de ellas, en concreto, son las grietas o las fisuras. Para poder combatirlas, en primer lugar será necesario conocer la diferencia entre grieta y fisura, saber si necesitamos contar con la ayuda de un profesional y, por último, deshacernos de ella.

La fisura se trata de una hendidura longitudinal poco profunda, que afecta al material solo de forma superficial. En otras palabras, las fisuras no atraviesan todo el material, solo la superficie. Por otro lado, la grieta es una hendidura longitudinal que atraviesa por completo el material, siendo ésta una fisura muy profunda y que afecta a la totalidad del material.

Combatirlas a tiempo será aconsejable para que no se formen otro tipo de patologías. Las grietas pueden ocasionar humedades que se reflejarían en el interior de la casa, además de debilitar la propia fachada con su crecimiento, en el caso de no actuar para repararlas.

De todas formas, es importante saber que en ocasiones es recomendable no actuar en ellas ya que pueden tratarse de lo que algunos profesionales denominan “grietas/fisuras vivas”, es decir, que están en movimiento y aunque se repararan, las grietas/fisuras volverían a salir de nuevo. Si están “vivas”, solo se actúa sobre ellas para parar su movimiento, sino es necesario porque no llevan peligro se las deja hasta que, siguiendo la metáfora, se convierten en “grietas/fisuras muertas”, es decir, paradas.

Os recomendamos dejar en manos de profesionales la evaluación y reparación de este tipo de desperfectos en vuestros hogares.